sábado, 31 de diciembre de 2016

La carta a los Reyes Magos

El viernes, 2 de enero de 2009 Publiqué en este blog la siguiente entrada:
Queridos Reyes Magos
Después de la Nochevieja, solo nos quedan los Reyes Magos para terminar los festejos de la Navidad, y es que llevamos ya unos cuantos días de jolgorio. Personalmente puse el Belén para la Inmaculada y pienso quitarlo el día 6, después del Roscón de Reyes; hay quien espera a la fiesta del bautismo de Jesús –que es el domingo siguiente a la Epifanía, que es la adoración de los Reyes Magos-, pero mi cuerpo serrano no aguanta tanta celebración. Yo soy de las que escribe carta a los Reyes y la echo en el buzón de correos (en Puerta Real); qué quieren, lo he hecho toda la vida y me da resultado porque, desde que yo recuerdo, algo me dejan. Con el año que hemos pasado, y el que nos auguran que vamos a tener, cualquiera se pone frívola con la carta a los Reyes Magos, pero que conste que yo también pido paz en la tierra a los hombres de buena voluntad (y a los de mala baba también, más que nada porque nos dejarán a los demás vivir tranquilos). Y pido salud para todos y amor y trabajo en abundancia y felicidad y que el clima vuelva a lo suyo y que la bolsa se recupere. Para los políticos pido que pierdan todas las elecciones del año y que se vayan a su casa a reflexionar; mientras, los ciudadanos podríamos recuperar el control de la sociedad y hacerles recobrar el juicio. Y para los niños no nacidos, vida. Pero en mi carta personal quiero pedir dos cosas: una es que mis amigos del Roscón no me metan en más líos, aunque les agradezco que lo hicieran el año pasado, porque reconozco que me lo paso bien. Hace ya un año que empecé en esto del blog sin tener ni idea de lo que estaba haciendo. Tampoco es que ahora sepa mucho más, porque me gustaría hacer cosas que todavía no sé cómo se hacen, pero tengo el firme propósito de hacer un blog estupendo, ponerlo bonito, añadir enlaces, “postearlo” casi a diario, tratar temas de actualidad, y, en general, todas las sugerencias que me hagáis y que serán bienvenidas. La segunda cosa tiene que ver con mi marido: - ¡mi arma, a ver si este año lees la tesis!, (que ya te vale). TENGO QUE DECIR QUE EL AÑO DÉL SEÑOR 2016, esa tesis se leyó y con excelente resultado. Este año pido paz, salud, dinero y amor.

sábado, 17 de diciembre de 2016

Navidad es que el mundo cambie

El miércoles 17 de diciembre de 2008 Publiqué en este blog la siguiente entrada:
La Nochebuena se viene, la Nochebuena se va
En este momento absurdo por el que estamos atravesando, es muy difícil recibir una felicitación que diga ¡Feliz Navidad! La última que he recibido es una fotografía de la biblioteca de la Facultad en la que se dice: “Felices Fiestas”. ¿Qué fiestas? , porque a mí el verano no me lo felicitan (y para mi es muy feliz), ni la Semana Santa. No sé si se refieren a las fiestas del mes décimo (decem-diez). Estas fiestas son romanas y se celebraban del 17 al 23 de diciembre (¡anda!) en honor a Saturno, el dios más importante para los romanos, hasta que llegó Júpiter (¡mira!). A la luz de velas y antorchas, se celebraba el fin del período más oscuro del año y el nacimiento del nuevo período de luz, o nacimiento del Sol Invictus, coincidiendo con la entrada del Sol en el signo de Capricornio (solsticio de Invierno). El caso es que me suena la historieta. Es como celebrar que nace “la luz del mundo” que vence al mal y pone fin a un período de tinieblas para la Humanidad, o sea la Navidad, el nacimiento de Jesús, que es Dios. Pero seguramente hay quién preferiría que celebráramos las Saturnales nuevamente, porque el caso es que, un simple portal en el que aparece un niño indefenso recostado en un pesebre pobre, hiere y hace daño a quién lo ve en un lugar público. Yo creo que, si esto molesta, es porque se es muy ignorante o porque estamos en un nuevo período oscuro de la Historia y que el hombre, que ha dejado de creer en Dios, es capaz de creer en cualquier cosa, lo mismo dá Saturno que Júpiter. Los cristianos seguiremos celebrando la Navidad porque el nacimiento de Jesús, tanto si nació el 24 de diciembre como si fue en cualquier otro día, sí es una fiesta y es muy feliz porque desde entonces tenemos la seguridad de que “esto está ganao” lo cual relaja mucho, la verdad. Si estamos en el bando de Dios, que es el Señor de la Historia y que todo lo puede, pues ¡ya hemos ganado al malo más malo! Después de todo, el malo más malo es una criatura creada que, por si mismo, nada puede, y por eso se vale de hombres para que le ofrezcan sacrificios (como si se tratara de Saturno), solo que esta vez de víctimas inocentes –tantos bebés no nacidos que se convierten en víctimas del más horrendo crimen; tantas guerras que se mantienen por intereses económicos; tantos ancianos y enfermos que estorban a los jóvenes y sanos… ¿Cómo el niño del pesebre?-, pero en la Historia, el malo más malo, tiene perdida la eternidad, y lo sabe. Se me puede decir que es una forma de ser respetuoso con todas las creencias, pues entonces también con la Navidad ¡FELIZ NACIMIENTO! ¡FELIZ NAVIDAD!

miércoles, 7 de diciembre de 2016

Antes de que acabe el año

Este año 2016 no he publicado nada en este blog. ¡ como pasa el tiempo! Publicaré algo para no tener el año en blanco. ¿Qué ha pasado? ¡tantas cosas!Como si hubiese sido un presagio la ultima entrada hablaba del cancer y, en poco tiempo, apareció en mi familia de forma cruel, como siempre lo hace. Un año de tratamiento y sufrimiento, pero con una enorme esperanza. Ya pasó. Espero con ilusión en 2017. Este blog está abierto desde enero de 2008. Ahora que lo pienso, llegó con Obama. Y ya se va. Yo sigo aquí y espero seguir más tiempo, aunque ya he aprendido que hay que dejar que la vida te sorprenda. De momento estoy. NUNC COEPI!!